Alicia Bedmar

La memoria, esa gran traicionera

Como cuenta Eduard Punset en su Libro El sueño de Alicia, ¿os habéis dado cuenta del crédito exagerado que se le da a la memoria?. La memoria está bien inventada para dar una idea general de algo que ocurrió y hasta para predecir algo que puede volver a ocurrir, pero a grandes rasgos.
La memoria es tremendamente imprecisa, no sirve para los detalles, para las cosas concretas, que pueden hacer que tomemos una decisión equivocada al dejarnos guiar por ella.

Un famoso experimento del Dr. Daniel Schachter sugiere algo similar: “Familiarízate con las siguientes palabras, no intentes recordarlas de memoria: caramelo, azúcar, ácido, amargo, sabor, bueno, diente, agradable, miel, refresco, chocolate, duro, pastel, comer, tarta. ¿Está sí o no en ese listado la palabra Asno?, ¿y la palabra dulce estaba incluida?”. Con este experimento se demostró que, no hay que fiarse de la memoria para los detalles, porque lo que no recordamos, nuestro cerebro lo fabrica.

Este estudio hace pensar que, la memoria acumula los grandes trazos del pasado, pero las convicciones o pasiones crean el resto de la historia a conveniencia del protagonista de la misma. Esto no quiere decir que seamos mentirosos a conciencia! nuestro cerebro (unos cerebros más que otros) ocupa los huecos faltantes sin que nos demos cuenta de ello.

Es inevitable que con el paso del tiempo, de todos los recuerdos y la información acumulada en nuestro cerebro, se produzca una selección o deformación de la memoria: mantenemos muchos, unos los olvidamos por dolorosos o irrelevantes, e idealizamos otros.

Por otro lado, hay personas que poseen una memoria autobiográfica superior o hipermnesia (también llamados hombre google). Son personas que recuerdan hechos de su vida que han ocurrido a edades muy tempranas, incluso recuerdan el día de la semana en que ha ocurrido algún suceso en su biografía. Se han estudiado a este tipo de personas sin concluir qué genes y/o estructuras cerebrales tienen diferente del resto de personas, ¿puede la emocionalidad jugar un papel importante en el recuerdo superior de estas personas?, ¿puede esta “capacidad” impedir que otras capacidades funcionen a pleno rendimiento o les quitará espacio?.

Muy interesante ésto de poseer una alta capacidad de recordar, pero me pregunto qué pasaría si no pudiéramos olvidar. Es por tanto ¿privilegio o carga psicológica?.

Citas históricas para todos los gustos…         Nuestro-cerebro-marcas-y-google

 

“La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse”.Roger Martin du Gard
“Conservar algo que me ayude a recordarte, sería admitir que te puedo olvidar”. William Shakespeare
“Poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces”. Marco Valerio Marcial

 

 

 

 

Puede que también te interese...

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *