Alicia Bedmar

Haciéndote a ti mismo

La conciencia de tí mismo, de tu entorno y tu interacción con él, te guía en el camino hacia la libertad. Un camino hacia la conquista de la libertad es aceptar al otro incondicionalmente, querer a los demás tales como son, sin intentar cambiar su ser y hacer. Esto nos hará tener más fortaleza interior.

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Como es sabido, el gusano de seda se encierra en un capullo para liberarse de él, como mariposa, tras la metamorfosis.

El proceso de liberación es extremadamente dificultoso, porque la crisálida tiene que aplicar una enorme cantidad de fuerza para romper la cáscara del capullo con sus frágiles alas.

Los científicos estaban intrigados por saber qué pasaría si ayudasen a la mariposa en este proceso.

Así, cuando llegó el momento de la liberación, abrieron artificialmente con unas tijeras desde el exterior una serie de capullos.

Las mariposas, ilesas, empezaron a hormiguear, pero no volaban.

Ninguna de ellas fue capaz de elevarse por los aires; y, como en aquel estado no podían acceder al néctar de ninguna flor, murieron de inanición.

La gran cantidad de energía desplegada para agrietar el capullo es necesaria para que las mariposas confíen en la fuerza de sus alas. Pero si no pasan por la experiencia de hacerlo de forma autónoma, no se atreverán a abandonar la “seguridad” que ofrece el suelo. Cuántas veces hemos querido tomar el camino más corto para salir de dificultades, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres. La libertad de elegir, nos hace que estemos a lo largo del día tomando constantemente decisiones: escoger qué compramos, qué comemos, con quién quedamos. Pero también tenemos la libertad de elegir querer ser libres o no querer la libertad, y toda decisión es respetable:

Si eliges dejar de ser tú mismo, adaptando tu querer a lo que otros quieren para ti, te pierdes por el camino y de paso pierdes a los que confíaron en ti.

En efecto, si tus expectativas sobre los demás son muy altas y luego no las cumplen, te frustran y se generan en ti sentimientos negativos con respecto a dichas personas.

Con frecuencia se habla del desarrollo de la libertad en uno mismo, entendiéndola de modo individualista. Pero no hemos de olvidar la relación con los demás. Por tanto el cómo interaccionemos con el otro es muy importante, sobre todo en el momento de educar en libertad y fortaleza.

Para disfrutar y/o cambiar tu vida “simplemente” confía en ti mismo y, especialmente, confía en tu libertad y en tu fortaleza. No es magia, es inteligencia emocional.

Y no olvides que, como dice un gran Maestro: Hay un universo de pequeñas cosas que sólo se despiertan cuando tú las nombras, todo lo que es bello está esperando tu mirada“.

¿Te atreves a salir del capullo por ti mismo y explorar ese universo?

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